Galletas

¡Hola a todos!

¿No huele a verano? A mí el verano me huele a coco. Siempre.

¡Viva el coco y su bajo contenido en fructosa!

¡Viva el agua de coco!

¡Viva la leche de coco!

¡Vivan las cosas bonitas hechas con cáscaras de coco!

Estaba tan obsesionada esta semana que no paraba de pensar en combinaciones de coco-algo que pudiesen funcionar.

Decidí que el coco con chocolate siempre va bien, pero no me apetecía hacer unas galletas de coco y chocolate normales, no… ¡Yo quería hacer oreo de coco!

Creo que ese tipo de oreo no existe en ningún sitio (porque sí, hay oreo de cumpleaños pero no de coco…) así que rápidamente me puse manos a la obra.

La receta de la base es la misma que utilicé para las oreo de menta, y la crema fue un experimento, ¡un experimento delicioso!

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A mí me encanta seguir esta receta porque, como la base no lleva huevo, podemos comerla incluso cruda (está igual de buena que una vez horneada) o hacerla trocitos y mezclarla con helado, utilizarla para hacer otra receta… ¡Es tan versátil!

Son deliciosas. El dulzor del coco contrasta perfectamente con el chocolate de la galleta, ¡Y se notan los trocitos de coco de la crema!

Son deliciosas. El dulzor del coco contrasta perfectamente con el chocolate de la galleta, ¡Y se notan los trocitos de coco de la crema!

Yo os recomiendo utilizar coco rallado endulzado, yo utilicé este de Vahine. Os prometo que no he probado un coco rallado más bueno que ese en toda mi vida.

¡Vamos a por la receta!

 

Oreos de coco
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Raciones
20 galletas
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20 galletas
Oreos de coco
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Raciones
20 galletas
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20 galletas
Ingredientes
Para la crema
Raciones: galletas
Instrucciones
Galletas
  1. En un bol, tamiza la harina, el cacao y el bicarbonato sódico. Reserva.
  2. Deja la mantequilla a temperatura ambiente durante 1 hora para que se ablande.
  3. En un bol, tamiza la harina junto con el cacao y el bicarbonato. Mezcla bien y reserva.
  4. Con ayuda de unas varillas eléctricas, bate la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla sea muy cremosa y se aclare. Añade entonces la vainilla y sigue batiendo un par de minutos más.
  5. Baja la velocidad y ve añadiendo poco a poco la mezcla de harina, cacao y bicarbonato. Bate a velocidad mínima hasta que esté completamente incorporada. Si ves que la masa es muy seca y no se vuelve homogénea, puedes añadir un poco más de mantequilla.
  6. Prueba un poquito de masa, si está poco dulce puedes añadir unas gotas de edulcorante líquido.
  7. Coloca la masa entre dos papeles de horno. Estira con el rodillo hasta que tenga unos 2 o 3 mm de grosor y llévala al frigorífico. Déjala enfriar durante 1 hora como mínimo.
  8. Pasado ese tiempo, precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Prepara las bandejas de horno que vayas a necesitar y cúbrelas con papel de horno.
  9. Corta las galletas con un cortador pequeñito y colócalas en la bandeja del horno dejando espacio entre ellas. Hornea durante unos 10 minutos o hasta que la superficie comience a agrietarse. No pasa nada si se hinchan un poco, al sacarlas del horno se aplanarán.
  10. Déjalas enfriar en la bandeja del horno unos minutos y luego sobre una rejilla para que terminen de enfriarse por completo y se endurezcan.
Crema
  1. Mientras las galletas se están enfriando, tamiza el azúcar glasé y bátelo a máxima velocidad con la mantequilla durante, al menos, 5 minutos (o hasta que se vuelva casi blanco).
  2. Añade el extracto de coco y bate otro minuto más.
  3. Añade una cucharada de leche de coco y sigue batiendo.
  4. Si ves que sigue estando muy espesa, ve añadiendo la leche restante poco a poco hasta conseguir una textura cremosa y esponjosa.
  5. Añade el coco rallado y remueve bien.
Montaje
  1. Llena la manga pastelera con la crema que acabas de hacer (si las galletas no están frías todavía o la crema está muy blanda, puedes refrigerarla unos minutos).
  2. Pon un poco de crema encima de la parte plana de una galleta y cúbrela con otra. Ve repitiendo el procedimiento hasta que tengamos todas nuestras oreo montadas.
  3. Estas galletas se conservan en la nevera, dentro de un bote hermético. Verás que están mucho más buenas fresquitas que recién hechas.
Notas de la receta
  1. Estira la masa de galletas entre dos papeles de horno para que no se pegue al rodillo y sea mucho más fácil.
  2. Refrigera las galletas durante una hora para que conserven su forma en el horno y no se expandan demasiado, además así también se asientan los sabores.
Funciona gracias aWP Ultimate Recipe

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