Galletas / Navidad

¡Por fin! Parecía que este año no iba a llegar el momento de prepararlas… pero aquí están, ¡Galletas de jengibre para todo el mundo!

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Desde hace un par de semanas he estado un poco obsesionada apuntando ideas para hacer una receta que me convenciese. Quería que fuese de las “sin nada”, de las aptas para todo el mundo pero sin perder el sabor ni la textura de las originales. Y por fin, el miércoles a las 2 de la mañana, conseguí una tanda que pasó a la siguiente fase (la de “los allegados las prueban y hacen una valoración”). Y aquí están hoy, preparadas para ver mundo.

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Son aptas para todo el mundo porque:

  • No contienen lactosa ni ningún ingrediente lácteo
  • No llevan huevo
  • Son sin gluten (si no eres celíaco puedes utilizar harina de trigo normal)
  • No contienen azúcar refinado, solo azúcar de caña
  • Son bajas en fructosa ya que en lugar de miel vamos a utilizar sirope de arce

El sabor es increíble, suave pero especiado, con el punto justo de picante (por el jengibre) y un toque acaramelado por el azúcar moreno y el sirope de arce.

Lo que más me gusta de todo creo que es la textura. Tengo que confesar que cuando estaba preparándolas no sabía exactamente cómo iba a acabar el experimento porque la masa era demasiado quebradiza, se desmoronaba, parecía que faltase líquido… sin embargo, una vez horneadas las galletas (y enfriadas) la textura queda perfecta: doraditas y crujientes.

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Algunos trucos para que las galletas estén tan buenas que nos queramos morir de buenismo:

  • La masa debe quedar algo seca pero compacta. Aunque se rompa con facilidad debe poder “pegarse” cuando la presionemos con los dedos, como si fuese plastilina.
  • Es muy importante refrigerar la masa antes de cortar los muñecos, eso hará que se endurezca y las galletas no se deformen en el horno.
  • Después de cortar los muñecos, volveremos a refrigerar la masa en la nevera para que vuelvan a coger frío justo antes de meterlos al horno.

¿Vamos con la receta?

Galletas de jengibre. Sin lácteos, sin huevo y sin gluten
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Deliciosas galleas de jengibre aptas para todo el mundo.
Raciones
10 galletas
Raciones
10 galletas
Galletas de jengibre. Sin lácteos, sin huevo y sin gluten
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Deliciosas galleas de jengibre aptas para todo el mundo.
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10 galletas
Raciones
10 galletas
Ingredientes
Raciones: galletas
Instrucciones
  1. Saca el aceite de coco unos 15 minutos antes de la nevera para que se atempere y puedas trabajarlo sin problemas. Si utilizas margarina, sáltate este paso.
  2. Con ayuda de unas varillas eléctricas, bate el aceite de coco y el azúcar de caña hasta que se vuelva una mezcla cremosa (si el aceite está demasiado sólido y no consigues batirlo, déjalo unos minutos más para que pierda el frío de la nevera).
  3. Añade entonces el jengibre, la canela, el cardamomo, la ralladura de naranja, el sirope de arce y la leche. Sigue batiendo hasta que esté bien incorporado todo.
  4. Ahora, mezcla en otro bol la harina con el bicarbonato, la goma xantana y la sal. Una vez que estén bien mezclados, añade el contenido de este bol al anterior y bate hasta homogeneizar la mezcla.
  5. Verás que la mezcla está hecha grumitos pero no tiene consistencia de masa, lávate bien las manos y amasa un poco para darle más consistencia y unir la masa (como si fuese plastilina).
  6. Una vez que tiene aspecto de masa de galletas, colócala entre dos papeles de horno y estírala con ayuda de un rodillo hasta que tenga unos 3mm de grosor. Llévala a la nevera y déjala enfriar durante 1 hora.
  7. Una vez que esté fría la masa, corta los muñecos del tamaño que desees. Puede ser que se rompan un poco al cortarlos, no te preocupes, si presionas con los dedos la masa vuelve a unirse y una vez horneados quedan perfectos.
  8. Ve colocándolos en el papel de horno que vayas a utilizar para hornear y refrigéralos durante una media hora mientras precalientas el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.
  9. Hornea durante 15 minutos (hasta que los bordes estén dorados) y déjalos enfriar completamente antes de comerlos. Es muy importante que se enfríen para que se solidifiquen y se vuelvan crujientes. ¡Qué aproveche!
Notas de la receta
  • La masa debe quedar algo seca pero compacta. Aunque se rompa con facilidad debe poder “pegarse” cuando la presionemos con los dedos, como si fuese plastilina.
  • Es muy importante refrigerar la masa antes de cortar los muñecos, eso hará que se endurezca y las galletas no se deformen en el horno.
  • Después de cortar los muñecos, volveremos a refrigerar la masa en la nevera para que vuelvan a coger frío justo antes de meterlos al horno.
Funciona gracias aWP Ultimate Recipe

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