Galletas de avellana con trocitos de chocolate. Sin gluten y sin lactosa
Raciones Tiempo de preparación
20galletas 20minutos
Tiempo de cocción Tiempo de reposo
12minutos 1 hora
Raciones Tiempo de preparación
20galletas 20minutos
Tiempo de cocción Tiempo de reposo
12minutos 1 hora
Ingredientes
Instrucciones
  1. Trocea el chocolate negro y las avellanas. A mí me gusta dejar trozos más bien grandecitos pero puedes hacerlo como quieras 🙂
  2. En un bol, mezcla la harina y el bicarbonato. Reserva.
  3. Con unas varillas manuales (o eléctricas) bate la crema de avellanas junto con el azúcar y la sal hasta que quede una mezcla esponjosa.
  4. Añade el huevo a la mezcla anterior y sigue batiendo hasta integrar todos los ingredientes.
  5. Ahora incorpora los ingredientes secos que habías reservado. Con ayuda de una cuchara de madera, remueve bien hasta que la mezcla quede homogénea. Añade las pepitas de chocolate y las avellanas troceadas.
  6. Precalienta el horno a 180ºC
  7. Si la masa está demasiado blanda y no puedes formar bolitas para hacer las galletas, métela un rato en el congelador (una media hora), así se endurecerá un poco y podrás darle forma a las galletas.
  8. Una vez hechas las bolitas hay que enfriarlas un poco para que no se deshagan al hornearlas. Si tienes tiempo lo mejor es que las metas, al menos, 1 hora y media al frigorífico (así también se asientan los sabores). Si no, con 15 o 20 minutos en el congelador será suficiente.
  9. Coloca las bolitas en la bandeja del horno sobre papel de hornear y aplástalas ligeramente con el dorso de una cuchara.
  10. Hornea a 180ºC durante unos 12 minutos.
  11. Aunque parezca que siguen crudas y estén muy blanditas, ya están hechas. Una vez fuera del horno seguirán cociéndose con el calor que les queda dentro y tendrán la textura perfecta.
  12. Déjalas enfriar completamente antes de comerlas para que los sabores sean mucho más intensos.
Notas de la receta

Cuando estén frías, puedes guardarlas en una caja bien cerrada y duran bastantes días. Si quieres, también puedes congelar las bolitas antes de hornearlas y cuando quieras comerlas solo tendrás que meterlas al horno y dejarlas un par de minutos más que normalmente.