Galletas

¡Hola a todos!

Esta semana ha sido una semana de investigación galletil. Lo que empezó siendo un deseo por comer galletas se convirtió en una obsesión ¡No podía parar de pensar en cookies de chocolate! y quería conseguir la receta definitiva. Quería que incluyeran chocolate, avellanas y que gustasen a todo el mundo, es decir, que no tuviesen un interior demasiado “chicloso”, pero que tampoco fuesen muy crujientes, no demasiado grandes pero tampoco pequeñas, que estuviesen ricas pero también que fueran bonitas… En fin, que después de una buena investigación, de probar unas cuantas recetas y muchos ingredientes, al final he dado con la receta definitiva (por el momento :)).

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Son las cookies PERFECTAS, como ya os decía más arriba son suaves y blanditas pero sin llegar a ser abizcochadas, no quedan excesivamente grandes pero crecen bien en el horno, la textura es estupenda y el sabor… ¡Ay el sabor!

El azúcar moreno le da un toque acaramelado delicioso, y la combinación de chocolate y avellanas tostadas… pues ya sabéis, Nutella. Totalmente.

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¿Y sabéis lo mejor de estas cookies? Que no tienen lácteos ya que en lugar de mantequilla utilizaremos aceite de coco (como aquí y aquí) y que son también sin gluten.

¡Cookies para todos!

Para dar con esta receta leí el libro de Handle The Heat, que explica tooooodo sobre las cookies para convertirse en un auténtico experto de cantidades y procedimientos. Y a partir de ahí estuve haciendo experimentos para conseguir la receta que más me gustase.

Es muy sencilla de hacer, solamente hay que mezclar los ingredientes, formar bolitas de masa, refrigerarlas y luego hornear. ¡Y ya está!

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Os cuento algunos trucos:

  • El aceite de coco tiene que estar a temperatura ambiente, con una textura similar a la de la mantequilla reblandecida, para que así pueda batirse fácilmente con los azúcares.
  • Al incorporar los ingredientes secos (harina, sal, bicarbonato, levadura…), lo mejor es utilizar una cuchara de madera para mezclarlo todo ya que la masa será demasiado consistente para batirlo con unas varillas.
  • La consistencia final que debe quedar es de una masa que no pierde su forma pero que se puede modelar fácilmente.
  • Las avellanas deben ser sin piel (ya que esta aportará sabor amargo) y estar tostadas. Si no encontráis avellanas peladas y tostadas sin sal, podéis tostarlas vosotros mismos en el horno de casa a 180ºC hasta que estén doradas.
  • Si no tenéis un mortero para picar las avellanas, podéis utilizar el mismo truco que aquí (introducirlas en una bolsa de plástico con cierre y darles golpes con un rodillo).
  • Refrigera las bolitas de masa durante 30 minutos para que se endurezcan y luego tomen una buena forma en el horno. ¡Este paso es muy importante!
  • No hay que aplastar las bolitas de masa, una vez dentro del horno ellas mismas se aplanarán y se convertirán en galletas.
  • Saca las galletas del horno en cuanto se doren los bordes (normalmente tardan 10 minutos) ya que aunque parezca que no están hechas por el centro, el calor que guardan dentro hará que se terminen de cocer fuera del horno y luego durante el enfriado se endurecerán. Si las dejamos demasiado tiempo en el horno, quedarán excesivamente finas y demasiado duras.
  • Si no quieres hacer todas las galletas el mismo día, puedes congelar las bolas de masa cruda y, el día que te apetezca comer cookies, solo tendrás que meterlas en el horno y dejarlas un par de minutos más de los que indica la receta. ¡Así siempre tendrás galletas recién horneadas!

¿Vamos con la receta?

Cookies con pepitas de chocolate y avellanas. Sin lácteos y sin gluten
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Deliciosas cookies con pepitas de chocolate y avellanas.
Raciones
24 galletas
Raciones
24 galletas
Cookies con pepitas de chocolate y avellanas. Sin lácteos y sin gluten
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Deliciosas cookies con pepitas de chocolate y avellanas.
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24 galletas
Raciones
24 galletas
Ingredientes
Raciones: galletas
Instrucciones
  1. En un bol pequeño, mezcla la harina con el bicarbonato sódico, la levadura y la sal. Resérvalo para más adelante.
  2. Con ayuda de unas varillas eléctricas, bate el aceite de coco (debe estar a temperatura ambiente, con una textura similar a la de la mantequilla) junto al azúcar moreno y el blanco hasta obtener una mezcla cremosa. Aproximadamente unos 3 o 4 minutos.
  3. Añade el huevo y el extracto de vainilla a la mezcla anterior y sigue batiendo hasta incorporarlos.
  4. Incorpora el contenido del primer bol (ingredientes secos) a este último y mezcla bien con ayuda de una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea (es mejor con una cuchara porque la masa es demasiado consistente para las varillas).
  5. Añade las pepitas de chocolate y las avellanas troceadas y remueve.
  6. La masa estará lista cuando sea consistente y no pierda su forma pero pueda modelarse.
OPCIÓN 1
  1. Introduce la masa en un recipiente tapado, métela en la nevera y déjala reposar 24 horas. Sigue con la opción 2.
OPCIÓN 2
  1. Con ayuda de dos cucharillas, ve haciendo bolitas de masa (la cantidad de masa que yo utilizo es la de llenar dos veces la cucharilla) y dales forma con las manos para que queden más redondas y lisas. Coloca unas 4 o 5 pepitas de chocolate adicionales en cada bola para que al hornearse queden más bonitas.
  2. Deja estas bolitas en una bandeja encima de papel de horno y refrigéralas durante unos 30 minutos, hasta que estén frías y se hayan endurecido. ¡Aunque no lo parezca, este paso es muy importante para conseguir un buen resultado!
  3. Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y saca la bandeja.
  4. Pasados los 30 minutos de reposo de las galletas en la nevera, colócalas en la bandeja del horno, siempre sobre un papel de cocina para que no se peguen, dejando una buena separación entre ellas ya que crecerán mucho en el horno.
  5. Hornea durante 10 minutos aproximadamente. Cuando los bordes estén dorados estarán listas (aunque no lo parezca). Al sacar las galletas del horno, estas seguirán cociéndose con el calor que queda en su interior y luego se enfriarán quedando perfectamente hechas y endurecidas.
  6. Déjalas unos 2 minutos fuera del horno sobre la misma bandeja caliente y luego llévalas a una rejilla para que terminen de enfriarse por completo.
  7. ¡Listo! Ahora a disfrutar de unas cookies deliciosas.
Funciona gracias aWP Ultimate Recipe

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